
Volver a correr o al gimnasio después del parto
Tienes ganas de volver a moverte. Quieres salir a trotar, retomar las pesas, sentir tu cuerpo tuyo otra vez. Y al mismo tiempo aparece el miedo: ¿y si me hago daño?, ¿y si todavía es muy pronto? Si te pasa esto, tranquila: le pasa a muchísimas mujeres después del parto y no es para siempre. Volver al ejercicio de impacto suele ser posible, y la clave está en cómo lo haces.
Tu cuerpo viene de un proceso enorme
El embarazo y el parto cambian la zona del abdomen y del piso pélvico. Son meses de carga, de cambios hormonales, y luego un nacimiento. Por eso el cuerpo necesita un tiempo para que esos tejidos y músculos vuelvan a responder bien a las exigencias. Correr, saltar y levantar peso son actividades de alto impacto: piden mucho de esa zona que justamente está reorganizándose.
Ir por etapas, no de golpe
La idea general es avanzar por etapas. Primero recuperar conciencia y control de la respiración, del abdomen profundo y del piso pélvico. Después, actividad de bajo impacto, como caminar o ejercicios suaves de fuerza. Y recién más adelante, cuando esa base está firme, sumar el impacto: trote, saltos, cargas más altas.
A veces se sugiere dejar pasar un tiempo después del parto antes del alto impacto, y aun así evaluar cómo está cada mujer. Esto no es una regla rígida ni una promesa. Cada cuerpo y cada parto son distintos, por eso lo importante no es la fecha en el calendario, sino cómo responden tu piso pélvico y tu pared abdominal a las exigencias. Cuándo y cómo retomar es algo que conviene revisar en una evaluación, junto con la indicación de tu médico tratante.
El chequeo de "luz verde"
Antes de volver al impacto, vale la pena chequear cómo están el piso pélvico y la pared abdominal. En una evaluación kinesiológica se revisa el control y la fuerza de esa zona, cómo manejas la presión al esfuerzo y si aparecen señales que conviene trabajar antes, como escapes de orina al toser, saltar o correr, sensación de peso, o una separación de los rectos abdominales que todavía no cierra.
Acá se conectan dos mundos que muchas veces se ven por separado: el piso pélvico y la rehabilitación deportiva. Un piso pélvico que responde bien es parte de tu rendimiento. Es la base que te ayuda a correr, saltar y entrenar con confianza, en lugar de evitar ejercicios por miedo a un escape.
Los escapes al hacer ejercicio son frecuentes y se pueden trabajar, no son algo que tengas que aceptar como parte de ser mamá. Lo primero es saber desde dónde partes. Esto no reemplaza la indicación de tu médico tratante: complementa tu vuelta al deporte con una mirada kinesiológica. Cómo está tu caso en particular es algo que se ve en la evaluación.
Demos la luz verde a tu vuelta al deporte
Si quieres volver a correr o al gimnasio con seguridad, agendemos una evaluación para revisar tu piso pélvico y tu pared abdominal y armar tu plan por etapas. Atención a domicilio en La Florida, San Miguel, San Bernardo, La Cisterna, Calera de Tango, Buin, Macul y Ñuñoa, y en consulta los martes en Providencia. Atiendo particular e Isapre (con orden médica, se emite boleta de honorarios para reembolso). Reg. Superintendencia de Salud N° 335825.

